En
un mundo mediático, donde el éxito de todo
emprendimiento, ya sea a nivel personal, empresarial o
gubernamental, depende fundamentalmente de la comunicación,
es imprescindible desarrollar una imagen positiva y acorde
a los objetivos de cada protagonista.
“La
percepción es realidad”. Cuando los integrantes
de una campaña incorporan este concepto, dan
el primer paso substancial en la comprensión
de la esencia marketing político, es decir, la
primacía de la comunicación.
La
imagen de un político o de un gobierno se define
por la percepción que la gente tiene del mismo.
Y esa imagen percibida se convierte en la imagen real
que el público tiene de los protagonistas en
cuestión. El público crea una imagen de
un político o de una institución a lo
largo del tiempo, a través de un proceso de acumulación
de información que recibe sobre ellos: ya sea
sobre su personalidad, su trayectoria política,
personal y laboral, su comportamiento en tiempos difíciles
y todos los demás elementos que influyen en este
proceso.
Por
este motivo, decimos que el desarrollo de imagen no
puede ser un simple esfuerzo cosmético. Para
lograr una imagen positiva, coherente y constante, es
necesario trabajar cuidadosamente sobre varios aspectos
del protagonista de manera que logre comunicar efectivamente
la imagen que desea. El objetivo final del desarrollo
de imagen es lograr que la percepción de la gente
sobre un protagonista se asemeje en el mayor grado posible
a la imagen que el mismo desea transmitir.
En OVISPO brindamos a nuestros clientes servicios de
asesoramiento orientados al desarrollo de una imagen
pertinente, perdurable y consecuentemente atractiva,
basados en técnicas probadas.